viernes, 6 de septiembre de 2013

Cojo un Nóbel y lo tiro por el retrete y ya son..





-En los últimos días hemos asistido al ejemplo más claro de que los premios de cierta categoría deben ser otorgados por acciones, por una trayectoria, en lugar de por palabras o la que ya casi parece entregar un premio de forma preventiva para ver si así se puede evitar que ocurriese lo que se está viendo. Hablo ni más ni menos que del premio Nóbel de la Paz entregado a Obama en el año1999; premio que se le otorgó según la propia fundación por "sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre pueblos", si señores hablamos del mismo hombre que hace unos días realizaba la afirmación " de que no por atacar o derrocar a Bashar al-Asad iban a cambiar las cosas y que ni siquiera existían pruebas fehacientes de que las armas químicas hubiesen sido realmente utilizadas por el régimen sirio", entonces, todos pensaríamos que un ataque no tendría ningún sentido, pues no, pone en manos del congreso dicha posibilidad. Algo absurdo, pero aun ahí más, lo que debería recibir es un premio a la cobardía, a lavarse las manos como Poncio Pilatos, a no cumplir sus atribuciones como presidente y tomar el la decisión, una decisión que el mismo es consciente de que es errónea y por eso mismo trata de desentenderse..

Un traspiés para estos premios, que han sufrido ya alguno que otro y que resultan escandalosos:

-En 1939 Hitler fue nominado al premio Nóbel de la Paz por ver en el un hombre de paz...
-Henry Alfred Kissinger por sus negociaciones para llegar a una paz entre EEUU y Vietnam recibió el Nóbel, su interlocutor vietnamita tuvo la decencia de renunciar al premio puesto que la Paz no se había logrado. A esta bella persona se la considera responsable de apoyar el golpe de Estado en Chile, Uruguay, Indonesia además de ayudar Jemeres Rojos. Su nombre suene también como implicado en todo lo ocurrido con los desaparecidos en Argentina en la época de la Junta militar...
-John Forbes Nash (Premio Nobel de Economía de 1994). Su esquizofrenia, así como rumores del supuesto antisemitismo, lo hizo tan polémico que el comité Nobel revisó el proceso de selección.



Aunque nosotros tampoco nos quedamos atrás, en ocasiones también podemos decir que hemos "metido la pata hasta el fondo" en nuestros reputados premios Príncipe de Asturias:

-La concesión del PPA  a Fernando Alonso, se lo dieron antes que Schumacher. Sólo hay que comparar la trayectoria de ambos pilotos cuando se le concedió el premio al primero (pecamos de orgullo patrio)
-O algún otro error, aunque estos tal vez difícilmente se podrían predecir cómo en el caso de la pertiguista Yelena Isinbayeva, que sorprendió al mundo del deporte con sus homófobas declaraciones.

*De manos de estos jurados queda la posibilidad de que dentro de poco los candidatos a los que no se les otorgue sientan un profundo alivio, debido a la politización y mediatización de estos premios.

4 comentarios:

  1. Otro ejemplo en los PPA es el otorgado a Lance Armstrong. Ahora esta maldito al comprobarse que estaba dopado hasta arriba. No como los campeones españoles que no se dopan por tener una ley antidopaje muy buena.
    Luego no entienden lo de las olimpiadas.

    ResponderEliminar
  2. Creo que hay que hacer ciertas salvedades entre los errores de los premios, para mí no es lo mismo el error de darle un premio a Lance Armstrong después de ganar 6 tours de francia, que a Obama con cuatro discursos electorales.

    Igualmente no es lo mismo el "error" (aquí creo que no es un error) del nobel a Nash que el de darle el PPA a Fernando Alonso....

    En los errores al dar premios se peca de diversas cosas, pero en general siempre esta metida la política o la propaganda.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En efecto, tiene toda la razón, los casos no son para nada comparables, pero sí, en todos estos casos queda claro que dichos premios sufren un desprestigio, aunque como le digo esta claro que hay casos mucho más sangrantes que otros.

      Eliminar